El sprint final — 30 commits en 48h, cero funcionalidades
Durante seis meses, cada día de desarrollo añadía algo. Una funcionalidad, una pantalla, un pipeline, una integración. El contador de commits subía, los archivos se acumulaban, y la app crecía.
Esta semana, hice lo contrario. 30 commits en 48 horas. Cero funcionalidades. Solo pulido, correcciones y preparación para el momento en que la app sale de la alpha y entra en el mundo real.
Personalización IA — 15 commits para decir "basta"
La IA de TAMSIV permite a los usuarios presentarse por voz. Pulsas un botón, describes tu vida en 30 segundos, y el asistente se adapta. El problema: la pantalla de configuración tenía 15 bugs sutiles.
Un botón oculto por un overlay. Texto truncado en pantallas pequeñas. Un bucle infinito cuando el usuario interrumpía la IA en plena respuesta. El prompt que se reiniciaba después de cada edición. Botones de acción apilados unos sobre otros en vez de disponerse verticalmente.
Ninguno de estos bugs se habría detectado en una prueba rápida. Había que usar la app como un usuario real — tocar en todas partes, interrumpir en el momento equivocado, volver atrás, reintentar. 15 commits para hacer fiable una sola pantalla.
Las suscripciones pasan a modo producción
El sistema de suscripciones Free/Pro/Team existía desde febrero. Funcionaba en alpha. Pero "funcionar en alpha" y "estar listo para producción" son dos cosas muy diferentes.
La revisión afectó al texto (aclarar qué es gratis vs de pago), al diseño del modal alpha (que ya no tiene razón de ser en producción), y sobre todo a los límites del plan gratuito.
Los pequeños detalles que lo cambian todo
Un botón de parada para el TTS. Cuando la IA responde en voz alta y quieres detenerla, antes había que silenciar el teléfono. Ahora basta con un toggle.
Alcance estricto del LLM. La IA tendía a responder preguntas fuera de tema — el tiempo, cultura general, filosofía. En producción, debe mantenerse enfocada: tareas, memos, eventos. Punto.
El toggle de generación de imágenes. Cada conversación puede generar una imagen de portada con IA. Pero eso cuesta créditos. Un interruptor en la cabecera del dictáfono permite ahora desactivar la generación de imágenes sobre la marcha.
versionCode 30 — el número que importa
Cada build de Android tiene un número. Estamos en el 30. Los 29 anteriores eran alpha — builds para 12 testers que aceptaban bugs a cambio de acceso anticipado. El build 30 es el último antes de que cualquiera pueda descargar TAMSIV del Play Store.
Es un número corriente. Pero representa el momento en que "mi app" se convierte en "una app". Donde el código ya no está protegido por el filtro benevolente de los beta testers.
Por qué un sprint sin funcionalidades
La tentación del desarrollador en solitario es añadir siempre más. Una funcionalidad lleva a otra. El backlog nunca se vacía. Y cuanto más crece la app, más interacciones imprevistas genera cada adición.
Este sprint me enseñó algo: el pulido no es el enemigo del progreso. Es lo contrario. Corregir 15 bugs en una sola pantalla hizo la app más sólida que cualquier funcionalidad nueva.
Los usuarios no ven los commits. Ven una app que funciona — o que no. Y la diferencia se juega en estos 30 commits invisibles.